La CN Cofrentes no puede prorrogar la licencia y debe cerrarse en un plazo breve

Juan Ponce, candidato verde de Compromís, pide al Gobierno “que no ceda a las pretensiones de Iberdrola, empresa propietaria de la Central, no renueve la licencia de explotación a la Nuclear de Cofrents y se ponga fecha al cierre en un plazo muy breve”.

Els Verds EEPV, partido miembro de la coalició Compromís, felicita a los activistas de Greenpeace por la acción reivindicativa en la Central de Cofrents. “Nos solidarizamos con los activistas que se han encaramado a la torre de refrigeración de la Central Nuclear”, afirma Juan Ponce.

El candidato verde de Compromís subraya que “hay plena coincidencia con Greenpeace, en reclamar al Gobierno que no renueve la licencia de explotación por otros 10 años y que se proceda al cierre de la CN Cofrentes en un breve plazo de tiempo”. Porque las nucleares no son las soluciones, son una hipoteca y un lastre: “hay que apostar por las producciones limpias, seguras y renovable, la tecnológia nos lo permite, y trabajar para una mayor eficiencia”. La Central Nuclear de Cofrents es la instalación que más residuos de alta actividad almacena en sus piscinas, que están a punto de colmatarse. Además “es la Central que más incidentes ha tenido en los últimos años, entre todas la centrales nucleares españolas: una muestra de su obsolescencia que hace imposible la renovación de la licencia de explotación, si no queremos correr riesgos muy graves”, explica Juan Ponce.

Los protocolos de seguridad de la Nuclear Cofrentes no funcionan como es debido. “Es una circunstancia añadida que refuerza los muchos argumentos que sostienen nuestra petición de cierre”, según Ponce.

“Unas situaciones que puso de manifiesto el Informe WANO, al que accedió por una filtración nuestro diputado Carles Arnal en el año 2006, que denunciaba graves fallos de seguridad”. Y que “según supimos, no se corrigieron y que provocó que se llevara a cabo otro informe WANO en el año 2009, del cual no hemos tenido noticia porque Iberdrola y el CSN impiden que se conozca”.

Parece claro, que la cultura de la seguridad no está en el adn de la CN de Cofrents, dada la facilidad con la cual los activistas de Greenpeace han podido acceder a la torre de refrigeración: “nos pone los pelos de punto pensar que podrían haber sido grupos terroristas, con las peligrosas consecuencias que podemos imaginar”, reflexiona Juan Ponce.